Otro tipo de nube. Qué es una nube privada

Otro tipo de nube. Red Hat ofrece soluciones para nubes privadas Esta cuarta parte de nuestra serie dedicada a la computación en la nube es la que más nos interesa como usuarios individuales. Por diversos motivos relacionados con la privacidad y los costos, puede que no deseemos o podamos contratar los servicios de un proveedor externo. Sin embargo, utilizando soluciones de código abierto y recursos de hardware a los que cualquiera de nosotros puede tener acceso, es posible crear una nube privada.
Si llegaste a este artículo por sugerencia de nuestro bot de redes sociales, te recuerdo que en el primero de la serie reseñamos los antecedentes previos a esta metodología, en el segundo los hitos importantes del Cloud Computing y en el tercero describimos las nubes públicas.

Otro tipo de nube. La nube privada

Con la denominación de nube privada describimos un tipo de computación en la nube que ofrece ventajas similares a la nube pública. Es decir, que incluye características como escalabilidad y automatización, La diferencia es que es para un usuario único. Con usuario único nos referimos a una organización con múltiples usuarios internos, no a una sola persona.

Como marcamos anteriormente, la propiedad de las herramientas y la ubicación de las mismas en recintos gestionados por el usuario único, no constituyen requisitos excluyentes.

El hecho de que la característica definitoria de la nube privada es que sea un entorno monousuario implica que no se necesitan herramientas para gestionar la forma de asignarlos a los distintos clientes. De ahí que la nube privada puede basarse en recursos e infraestructura ya presentes en el centro de datos de una organización o en una infraestructura nueva y separada proporcionada por un proveedor externo.

La nube privada comparte elementos básicos comunes de infraestructura con la pública, la híbrida y la mútiple. Por ejemplo, todas las nubes necesitan un sistema operativo para funcionar. Sin embargo, los diversos tipos de software -incluyendo el software de virtualización y el de contenedores- apilados sobre el sistema operativo es lo que determina cómo funcionará la nube y distingue a cada una de las alternativas.

Cuando elegir una nube privada

Aunque las nubes públicas ofrecen grandes ventajas en el sentido de los costos y la posibilidad de desentenderse del mantenimiento, no a todo el mundo le convence. Recuerdo haber leído que en una época (no sé si en la actualidad) Evernote tomó la decisión de gestionar sus propios servidores.

Siendo muchos de los grandes proveedores de nube pública empresas estadounidenses, están sujetas a las leyes de ese país. Eso significa que tienen que responder a los requerimientos de las autoridades de dicho país para revelar información de sus clientes. También negarse a prestar servicios a clientes de aquellos países que Washington ponga en la lista negra. En mi caso particular, siendo el costo del servicio en dólares y viviendo en un país que sufre devaluaciones períodicas de su moneda, una nube privada resulta la opción más conveniente.

En resumen, en una nube privada es mejor para los usuarios con necesidades informáticas dinámicas o impredecibles que hacen necesario un control directo sobre la tecnología. Se trata por lo general de organizaciones que deben cumplir con requisitos estrictos de seguridad interna o normativa externa.

Si la nube privada está bien diseñada puede brindar la mayoría de los beneficios que encuentran los clientes de las nubes públicas como la respuesta automática a las necesidades del usuario y la escalabilidad, así como la capacidad de aprovisionar y configurar máquinas virtuales (VM) y cambiar u optimizar los recursos informáticos a pedido. A esto se agrega la posibilidad de personalizar las herramientas de control interno para impedir el uso indebido de las herramientas informáticas por parte del personal de la organización.

En pocas palabras, una nube pública.

  • Se beneficia de la mayor seguridad de operar dentro de una red aislada
  • Al no compartir los recursos se produce un rendimiento optimizado de los mismos.
  • Un nivel de personalizacion casi absoluto.

Tipos de nubes privadas

Podemos encontrar 3 tipos de nubes privadas:

  • Virtual: En una nube privada virtual tenemos un entorno compartimentado dentro de una nube pública que permite a una organización ejecutar sus cargas de trabajo de forma aislada de todos los demás usuarios de la nube pública. A pesar de que el servidor es compartido por otras organizaciones, la lógica virtual asegura que los recursos de computación de un usuario son privados.
  • Alojado: En este caso los servidores no se comparten con otras organizaciones. El proveedor de servicios configura la red, mantiene el hardware y actualiza el software, pero el servidor está contratado por una sola organización.
  • Gestionado: Estamos hablando de un entorno alojado en el que el proveedor gestiona todos los aspectos de la nube para la organización, incluyendo el despliegue de servicios adicionales como la gestión de identidades y el almacenamiento.

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