Pequeño homenaje al teclado. El componente olvidado

Los linuxeros llevamos décadas batallando contra impresoras, tarjetas de video  y placas de red. Sin embargo, hay un componente que casi nunca da problemas y, probablemente por eso nunca hablamos de él. El teclado

Vengo escuchando que el teclado va a ser reemplazado por la voz o incluso el pensamiento desde mil novecientos ochenta y cinco. De todas formas, todavía sigue entre nosotros. Incluso en esa pesadilla para quienes tenemos dedos gruesos que es el teclado virtual del móvil.

Pequeño homenaje al teclado

Víctima de duchas de Café, de dedos pringosos de niños, de la pasión de jugadores o de enojos de escritores de mails o comentarios. Y, en algunos casos con más tierra entre sus teclas que la Pampa húmeda.  El teclado sigue funcionando hasta que deja de hacerlo y es reemplazado por otro. Generalmente el más barato que la industria china suele ofrecer.

El origen de nuestro teclado

Casi todos sabemos que la disposición de nuestro teclado fue heredada de la máquina de escribir. Lo que no está tan claro es de donde lo sacaron las máquinas de escribir.

La creencia más popular dice que la disposición de las teclas de las primeras máquinas de escribir tuvo que cambiarse porque si un usuario tecleaba rápidamente una sucesión de letras cuyas barras tipográficas estaban cerca unas de otras, la delicada maquinaria se atascaba.

Según esto, la disposición QWERTY (Llamada así por las primeras letras de la primera fila) está pensada para maximizar la separación de los pares de letras más comunes del idioma inglés.

Conocedores del idioma inglés refutan esta teoría basándose de que la combinación de teclas er es la cuarta más utilizada.

Hay otra versión que a los amantes del código abierto nos va a resultar familiar. Remington, uno de los primeros fabricantes de máquinas de escribir, no se limitaba a producirlas sino que también ofrecía cursos de formación, que se pagaba aparte. Las mecanógrafas que aprendían con su sistema patentado no iban a pagar y hacer un curso de nuevo al cambiar de marca. Esto obligaba a que las empresas que querían contratar mecanógrafas capacitadas tenían que comprar productos Remington.

Cualquier semejanza con lo que más de un siglo después hizo Microsoft con las facultades de informática es pura coincidencia.

De todas formas, en 1893, los cinco mayores fabricantes de máquinas de escribir -Remington, Caligraph, Yost, Densmore y Smith-Premier– se unieron en la Union Typewriter Company y acordaron adoptar el QWERTY como el estándar.

La teoría más probable

En el 2011 investigadores japoneses presentaron lo que parece ser la más firme explicación de por qué se adoptó una distribución de teclado tan poco intuitiva.

Los investigadores dan un ejemplo

El código Morse representa la Z como ‘- – -‘, que a menudo se confunde con el digrama SE, más frecuentemente utilizado que la Z. A veces los receptores de Morse en Estados Unidos no pueden determinar si se aplica la Z o la SE, especialmente en la(s) primera(s) letra(s) de una palabra, antes de recibir las letras siguientes. Por lo tanto, la S debería colocarse cerca de la Z y la E en el teclado para que los receptores de Morse puedan escribirlas rápidamente (por la misma razón que la C debería colocarse cerca de la IE). Pero, de hecho, C se confundía más a menudo con S).

Es decir, que el propósito de QWERTY nunca fue evitar problemas mecánicos ni atar a los usuarios a un método privativo de mecanografía ni a los productos de una empresa (Aunque no creo que los de Remington se quejaran de una ventaja que les proporcionaba una clientela cautiva)

De todas formas, bien vale preguntarnos si tiene sentido seguir manteniendo esta disposición.


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