Al final he caído: he adquirido una Steam Deck y estas son mis primeras impresiones

Steam Deck

Al final he caído. Aunque me resistí, tampoco lo hice con mucha fuerza, y esta semana he recibido una Steam Deck OLED. ¿Merece la pena en pleno 2024? Como en muchas ocasiones, responder a esa pregunta no es sencillo, no existe una respuesta 100% clara y definitiva. Hay mucho que valorar, empezando por el precio, por que usa Linux y los juegos verificados funcionan incluso mejor que en Windows… De todo eso es de lo que vamos a hablar hoy aquí.

Lo primero, siguen estando a la venta los modelos LCD, y ahora mismo la de 64GB eMMC está por 313€ y la de 512GB, con cristal antirreflectante, por poco menos de 400. Estarán con descuento hasta el 11 de julio, y tras esa fecha seguirán ofreciendo la LCD de 256GB por 419€ y las OLED de 512GB por 569€ y de 1TB por 679€. Si la Steam Deck merece la pena en 2024 se responde en parte con esos precios. La LCD por poco más de 300€ no es un precio prohibitivo y permite introducirse en el mundo de los hangheld PC. Otra opción es ir a por una OLED, que ofrece una calidad de imagen superior, pero a un precio que hay que pagar.

La Steam Deck es perfecta para jugar en cualquier parte

Nada más iniciarla y completar la configuración, lo normal es probar algún juego. Yo lo hice con Doom de 2016, y lo primero que noté es que el WiFi 6 de la Steam Deck OLED se nota. Depende del contenido, pero a veces descarga a todo lo que da el router, aunque éste no sea WiFi 6. Tras unos minutos de descarga, me puse a jugar. Los colores se ven muy vivos, y es una verdadera gozada. Por ir probando cosas, retoqué el límite de fotogramas y el control térmico (TDP), lo dejé en 40fps y 6w, tenía un 20% de batería y me estaba marcando que quedaba 1 hora de autonomía. Una sencilla regla de 3 nos dice que con esa configuración podría jugar cinco horas al Doom 2016. ¿Lo mejor? Que no se ningún problema de rendimiento.

O por lo menos no lo noto yo. Hay gente que puede decir que esto es una locura, que no se disfruta igual… Lo bueno es que SteamOS nos permite configurar todas estas cosas.

Seguí con mis pruebas, y descargué Horizon Zero Dawn. Al iniciarlo, la configuración de ese Doom no le sentaba tan bien. Se notaba que necesitaba algo más. Aún así, con unos 10w y 50fps sí he estado jugando mucho rato sin notar grandes tirones. Aproximadamente cuatro horas, aunque he de reconocer que alguna vez he visto que le costaba un poco. Si se deja a su máxima potencia, lo mueve perfectamente bien, pero la autonomía puede que quede por debajo de las tres horas.

Como dato, al entrar al modo escritorio, el widget de la batería marca cerca de doce horas.

La ergonomía: sorprendentemente cómoda

Algo que pensaba que sería muy diferente era lo cómoda que es. Yo estoy acostumbrado a jugar con un DualShock 3, y aunque no soy muy bueno con ninguna configuración, el controlador de la PlayStation 3 es el que me permite ser más preciso. La Steam Deck no puede tener los controles en un área tan estrecha, y debe tenerlos al lado de la pantalla. Pues bien, sólo es necesario jugar una hora para acostumbrarte e incluso te gusten los controles de la Deck.

Cómo ya se sabe por las imágenes, cuenta con sticks analógicos, cruceta, botones ABXY, gatillos debajo a los típicos L1/R1 y cuatro botones más en la parte trasera, que no se usarán mucho, pero pueden servir para acciones especiales.

SteamOS: inmutable, con lo bueno y lo malo

El sistema operativo que usa la Steam Deck es SteamOS, y es inmutable para evitar ciertos accidentes. Esto nos asegura que el aparato funcionará siempre más o menos bien, aunque también depende de los retoques que le hagamos.

Por defecto usa paquetes flatpak, y esto está bien en la mayoría de escenarios. Y si necesitamos algo más «nativo», entre comillas, podemos tirar de Distrobox. Por ejemplo, si queremos instalar Visual Studio Code sin las limitaciones de la versión flatpak, podemos crear una imagen con Ubuntu, ir a la página web del editor, descargar su paquete DEB e instalarlo.

¿Pero merece la pena la Steam Deck en 2024?

Para responder a esta pregunta hay que ir a los hechos. Lo primero, el precio de la LCD invita a responder que sí. Se puede comprar la de 64GB y cambiarle el disco duro. La respuesta para la OLED es diferente, por su precio y por algo que no se sabe: la llegada de la Steam Deck 2.

No se espera segunda versión hasta finales de 2025 o principios de 2026, pero no hay nada confirmado. Esta segunda versión, si creemos lo que dice Valve, sería más potente que la versión actual manteniendo la autonomía, y si supiera que va a salir a finales de este 2024 diría que no merece la pena. Pero como no se sabe la fecha…

Con respecto al rendimiento, retocando en la configuración si puede con casi cualquier juego, y el tema aquí es ese «casi». Por poner algún ejemplo, Hellblade 2 no se mueve bien en la Steam Deck, por lo que podríamos decir que no puede con los últimos y más exigentes AAA. Sí puede con Horizon Forbidden West, aunque no esté verificado, pero porque ese título salió en 2022, cuando la Steam Deck se puso a la venta.

Conclusión

La Steam Deck es el primer aparato con Linux que de verdad me ha parecido que merece la pena. Puede con todos los juegos que he probado, y en su modo escritorio es como un ordenador. El siguiente paso es comprar un dock y ver lo que puede hacer en una pantalla grande, pero ya os digo que estoy encantado con el aparatito.


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