GNU/Linux es Dios y Stallman es su profeta
No sé si les he comentado que he dejado atrás mi vida religiosa, era un ferviente creyente cristiano protestante fundamentalista, pero las dudas respecto de los argumentos dados, la imposición de verdades absolutas que no se sostenían y la exhaltación del fanatismo me abrieron los ojos, descubrí que nada de eso existía, que cada ser humano tiene el deber de sacar conclusiones personales respecto de todos los temas y sobre todo que no hay que imponer una visión de la vida a nadie.
Si te cuento esta pequeña parte de mi vida personal no es para convencerte de nada sino para ilustrar esta situación, porque también abarca lo que conversamos todas las semanas por acá.
Si algo aprendí siendo religioso fue que cuando adoras algo, esto abarca muchos o todos los aspectos de tu vida, es lo más importante para ti, de lo que más hablas, es más que un tema, es parte de ti y si alguien te sugiere que puedes estar equivocado, reaccionas con furia (expresada o contenida), lo que te dicen automáticamente pasa a ser mentira y quienes te lo dicen automáticamente pasan a ser “pobres miserables“.
Ya les hemos mencionado en LXA!, les hemos llamado Ku Tux Klan, linuxistas o simplemente fanáticos. Pero creo que si les hemos tenido que mencionar tanto es porque son una carga para el mismo desarrollo y crecimiento de esta herramienta tan fabulosa.
Los adoradores de GNU/Linux se pueden detectar fácilmente, se enojan si dices algo bueno de Microsoft o algo que parezca hablar bien de Microsoft (como lo que redactamos la semana pasada), o si dices que hay algo más allá de la GPL (es legítimo creer que la GPL es la mejor opción, pero algunos simplemente se pasan), odian lo privativo y usan lo libre aunque el programa esté tan verde que no sirve, procuran hacer TODO por consola (yo hago varias cosas pequeñas por consola todos los días pero las GUI me gustan), éste caso es patético. Si una distro es muy fácil de usar, despotrican contra ella sin parar, si ven a un usuario de Windows lo hacen quedar como idiota.
Todo lo anterior entre insultos y/o complejos de superioridad (que en realidad demuestran baja autoestima). Es lo mismo que sentía cuando era religioso, claro, no lo reconocía y mientras fui creyente aprendí cosas buenas (los linuxistas también), pero en el fondo de mi ser sentía que sólo los que eran como yo (quienes creían lo mismo que yo) estaban a mi altura, podían ser mis amigos y los demás eran “una pobre gente que se va a pudrir en el infierno”. Recordemos que los linuxistas, los fanáticos del Software Libre se sienten éticamente superiores al resto.
De veras es una lástima tener que ver comentarios fundamentalistas, leer blogs fundamentalistas, porque en el fondo promueven una forma de vida intolerante, ya ven, los religiosos son casi casi por definición intolerantes, cuando gobiernan un país suelen incluir sus criterios sobre la vida de las personas en sus leyes, vemos lo que sucede hoy en Irán y sabemos lo que ocurrió antes en EE.UU. con George Bush. Para el linuxista, el fanático es preciso hacerse ver y demostrar que si no eres como él eres inferior hasta convencerte que realmente no usar Linux es algo imbécil. Si en casa o en una empresa o en el gobierno tienen poder, imponen el uso de la herramienta sin preguntar a nadie.
Así que, amigos, paremos ya esta religión, no le hace bien a nadie y les hace quedar mal. Dejemos que la herramienta sea una herramienta, que GNU/Linux sea un sistema operativo y no la vida.
La imagen que ilustra este artículo es CC y pertenece a Sagesnow
