Siempre tendemos a comparar a OpenOffice.org (dejémoslo en adelante en OpenOffice) con MS Office, mal que mal son dos suites de escritorio y las más conocidas. También solemos decir que usar Software Libre es mejor, pero estos dos tienen grandes diferencias y no sólo hablo de las características de cada programa.
Afortunadamente Guillermo escribió hace unos días reflexionando sobre los problemas de OpenOffice que habían sido documentados a fin del 2008 por uno de los pocos desarrolladores de OpenOffice: Decía que OpenOffice estaba “profundamente enfermo” ni muerto ni muy vivo, muy enfermo.
Se debe a dos factores, primero, a que Sun, la empresa que creó OpenOffice.org a partir de su propia suite StarOffice y que ha dejado el proyecto medio botado y por problemas propios, estos proyectos se sostienen de unos cuantos programadores a tiempo completo y colaboradores libres, que en este caso están faltando.
Pensando en esto y en las miles de quejas que hasta yo mismo he proferido contra el programa por “no ser tan bueno como el Office“, esto te deja sin palabras, cómo pedirle a un programa hecho por un puñado de personas sin grandes incentivos y sin el respaldo de nadie que logren igualar o superar al programa de facto. Simplemente no se pueden comparar.
Y como no se podía esperar Microsoft que anda tras la caza de todo el que se le interpone, no halla nada mejor que burlarse de OpenOffice y en castellano obviando por supuesto, la cantidad de problemas de su software desde el dilema moral de su estándar trucho hasta problemas netos de funcionamiento.
La próxima vez que miremos a OpenOffice no le pidamos que sea un Office como el otro o mejor, aunque está comprobado que usándolo de forma aislada al “otro” cumple apropiadamente con su función, cuando no necesita interoperar con Office, funciona brillantemente.
Ahora bien, lo que me parece relevante también es pensar que si OpenOffice se encuentra “profundamente enfermo” vaya a salir de allí algún día. ¿Podrá salir del pozo? El problema de OpenOffice me parece humildemente es que no es comercial.
Quizás el problema de OpenOffice sea su gratuidad, vamos que tampoco es un software que requiera gran soporte, no es como una distro, si bien tienen mecanismos para vender soporte a través de la misma Sun y de “servicios técnicos” en algunos países (no en América Latina) son formas de soporte bastante rebuscadas para el grueso de las empresas ¿Qué podría hacer que Sun, la empresa que tiene a OpenOffice en sus manos se interese más en trabajar en él?
¿Es negocio OpenOffice?
A Linux le hace daño que su software no esté a punto ni bien mantenido, los mitos se propagan rápido y el hecho de que hablemos de programas no totalmente equivalentes ayudan a que la gente evite salir de Windows.
Para las grandes billeteras del Software Libre esto debiera ser asunto prioritario.
La imagen pertenece a natalia & gabriel y es Creative Commons

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